Un camino sin caminante
el ser del frío afecta mis huesos.
Un día la vista es clara, otro nebulosa.
La vida es un relámpago de mucha energía.
14012021-12:25
quinCHE...
Un camino sin caminante
el ser del frío afecta mis huesos.
Un día la vista es clara, otro nebulosa.
La vida es un relámpago de mucha energía.
14012021-12:25
quinCHE...
Cada latir como si fuese un Big Bang, cada sentir como la expansión constante del universo; las piernas a veces débiles deben seguir sin condiciones. Un acertar la mirada en el impertinente escapar de la existencia, un rebuscar en la memoria la insolencia del saber y el delirio de la ausencia del no saberse, de no remembrar su sí mismo perdido entre las paredes del cielo. Ese día aquel de la tarde aquella con ese ser que sustentaba los sueños en la inexistente realidad de una mente vana e insana.
¿Qué sería de la sonrisa aquella si hubiese sido emitida?
Un día el sol arde para calentar la piel y otro se ausenta dejándome únicamente el frío del pasado recuerdo.
Esos pensamientos que me hacían sonreír sin inocencia, condenado por la no presencia de ciertos pensares y pesares.
Se ha ido la noche, ella, la noche, descansa mientras me vuelvo un río sin caudal pero con ímpetu, la lluvia lleva mis lágrimas y limpia mis ideas de antaño; los cementerios aguardan tan pacientemente que desespera hasta la luz de la vela que poco a poco se extingue en su breve existir, pero, a la vez se abraza y se abrasa mientras la vida y la pasión por la vida sean esencia de la demencia con todas sus inconsistencias.
quinCHE...
Como el silencio en su sabiduría, como un náufrago volviéndose uno con la mar.
Una mano extendida muestra sus arrugas y heridas, como su máximo tesoro; estaba tratando de seducir a venus, mientras se escondía de la luna.
Cuando sus ojos cerró todo un universo se apareció, como volviéndose al río que se une al océano.
Ha perdido la ruta de su destino, o fue su destino el perderse, mira tras la herida sin ver su dolor.
Pretendía salir a correr y buscar la alegría, sin saber que era ya la compañía, se derrite el acero en su corazón; se pierde la sangre en venas ajenas que viven sin pasión.
Sabía poco de lo oculto aun estando cerca de él, su silencio era la evidencia.
Colores de mil tonos afanan la vista para adorar, para alterar y de algún modo posible llegar a ser en la existencia.
Cuál la dirección del crecer de una flor, cuál la inteligencia de la misma para crecer, un baile cósmico entre la música del universo que se multiplica a cada segundo. Un instinto tan grande y tan fuerte que se despliega por las galaxias buscando los límites inexistentes del espacio; se despliega la explosión de las estrellas en la mano del humano, se crea y se destruye siempre desde lo mismo. Una araña en su tejer cuestiona las miles constelaciones, un vuelo del ave nocturna sobre el sombrero alado y desteñido del espanta pájaros que es ya amigo de la naturaleza. Se bebe el vino y se va en el delirio de la vida real además de su ausencia de verdad. Una verdad que se esconde entre las falacias de la lengua manchada de la plebe que se detiene a ver el espectáculo sin saberse parte del mismo. Un arrollo no puede ir hacia arriba, una piedra lanzada sí puede volver, leer para no saber es la misión, cree en no poder la relación de certeza frente a un mandato sin firmeza, sí que elude la miseria, el hambre y el sí mismo. Cuál la dirección del crecer de una flor, si la opinión domina la duda y ésta se oculta entre las máscaras del conocer sin un ser cognoscible, casi como una ley matemática sin ser descubierta. Arrancar las hojas de la historia dolorosa, o reafirmar las alegrías ajenas a la vez que propias en tanto que casi a la vez hurtadas. Un laberinto sin aromas emanados de un caño putrefacto y los sabores perdidos entre el afán de la cena ya sin ambiciones ni destrezas claras y justas.Seremos la amplitud del universo en los nuevos versos del silencio de un sepulcro azul que no permite salida. Seremos solo lo haber sido, el grato pasado de un tiempo olvidado, alienado y aliviado. Una flor que se mira en su pétalo se ve a sí reflejada en el universo solo al pestañear.
quinCHE
La muerte viene de mil colores y la vida se destiñe entre su evasión.
un día la sangre corre y otro día fluye
ya las venas no son tan necesarias como las alarmas
la serpiente anda con hambre pero no se arrastra
y el desierto se vuelve ameno sin un cielo ajeno
un ruiseñor en silencio los oídos en pausa
predice la llegada del cuervo un rayo sin destello
la vía sin ser transitada se desgasta en su olvido
el afán sin ser requisito se vuelve centro
nada queda todo sale y nada vale.
quinCHE.
Desde la luna una fuerza, intriga de ruido impertinente.
Se mezcla y lacta entre fieras y fríos,
Como un laberinto abierto al abismo.
Sacude la serpiente su néctar;
Declina la pendiente a favor del viento.
En casi nada un lamento, una intriga intermitente.
Clara la letra difuso el mensaje,
Las manos no conservan cuál saber.
Un milagro que acontece entre la verdad;
Un nuevo día de sangre en fuego.
De un cuestionar permanente de vida, gran intriga delirante.
Hacedores de una historia rota,
Un delincuente sin memoria;
Un mundo como cárcel del sueño.
Suficiente lodo en el oído.
Caímos para ver de otros modos, toda intriga pasa al diente.
quinCHE
110820-10:35