Y de regreso a la alcantarilla a mirar y pulverizar rosas mientras el agua pútrida ingresa en mis huesos. De repente un trueno con su luz y bullicio demuestra la enfermedad y el pus de la sociedad ciega de su cadena y amante de su derrota y condena. Será ésta alcantarilla el resguardo a lo profundo o lo profundo de la profundidad para calmar y acabar la caída y empezar el ascenso desde este lodo maloliente y hacia los aromas nunca percibidos. Noches de errabundas y vagabundas ideas y de delirantes asesinatos sin cometer. Humanos que matan su raíz universal y se vuelven, transforman grotescamente sombra sin anhelos, en rebaños del destierro y abandono. Ya los niños no sonríen, les han prohibido, les han matado la poca y mísera infancia a punta de escuelas malogradas y deterioradas. Alcantarilla, resguardame de la indiferencia y el odio que ya el sol lo veremos mañana al mirar el horizonte gris negro oscuro dentro, a pesar de todo, de su viscosidad y discapacidad.
20082025-11:20
quinCHÉ
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